martes, 8 de junio de 2010

MEJORAMIENTO DE PLANTAS AUTOGAMAS

MEJORA DE PLANTAS AUTÓGAMAS


INTRODUCCIÓN



Las plantas autógamas son aquellas que se reproducen sexualmente por autofecundación. La autogamia absoluta no es común , si bien se consideran prácticamente autógamas, desde el punto de vista de mejora genética, aquellas plantas con menos de un 4% de alogamia.



La autogamia puede deberse a un mecanismo floral de cleistogamia, por el cual las anteras liberan el polen sobre el propio estigma, que está receptivo, con la flor  cerrada. De esta manera se evita la entrada de polen extraño. Esto ocurre por ejemplo en  el trigo, la cebada, la avena y la mayoría de las variantes del arroz.



En otras plantas no exist este mecanismo floral, las flores se abren, pero la  proporción de fecundación cruzada puede ser tan pequeña como en las cleistógamas. Es  el caso de la judía, el guisante, el algodón, el tomate, el tabaco, el lino y el sorgo.

 

La tendencia a la alogamia en estas plantas varía con el genotipo. Por ejemplo,  hay variedades de arroz con notable proporción de alogamia. También varía con el  clima, como ocurre con muchos cereales que muestran mayor tendencia a la alogamia  en climas tropicales y subtropicales.


Este tema de Mejora de Autógamas lo vamos a tratar en cinco capítulos:



1- Selección en poblaciones o variedades autógamas heterogéneas.
2- Hibridación y combinaciones génicas
3- Hibridación y selección de pedigree
4- Métodos masales
5- Método de retrocruzamiento.



1.. Selección en poblaciones autógamas heterogéneas



La selección es una herramienta fundamental en la mejora de plantas. De hecho  la clave del éxito del mejorador vegetal no es tanto el método que use, como la habilidad de reconocer tipos superiores en un limitado o amplio rango de variabilidad.



El propósito de este capítulo es presentar el papel de la selección en la mejora de algunos cultivos autógamos y señalar las restricciones impuestas a la selección por las  leyes genéticas. Nos ocuparemos de la función de la selección que explota la variabilidad natural que existe en un cultivo. Sin embargo, es necesario puntualizar que el papel de la selección y sus limitaciones en plantas autógamas, serán similares en plantas en las que la variabilidad se ha originado por hibridación (alogamia) o agentes mutágenos.



Mejora de plantas autógamas

 

Estructura genética de las poblaciones autogamas  Una población de plantas autógamas, en la que no se ha realizado selección, estará formada casi exclusivamente por individuos homocigóticos. Esto es debido a que  la autofecundación generación tras generación, produce un aumento del número de  homocigóticos, frente a una disminución del número de heterocigóticos.



Los individuos homocigóticos que forman la población pueden ser todos de  idéntico genotipo, como sería el caso si todos derivaran de un solo antecesor  homocigótico, la autogamia fuera del 100% y además no hubiese habido mutaciones o  en caso de que las hubiera habido éstas han sido eliminadas. Puede darse también el  caso de que la población estuviera compuesta de varios genotipos homocigóticos  diferentes y, esto puede ser debido a: mutación o bien a que la población se haya  originado a partir de varias plantas heterocigóticas que, por autofecundación, dieron  origen a una descendencia en la que se fueron separando un cierto número de  homocigóticos diferentes o bien, a un cruzamiento espontáneo de individuos de una  población original homocigótica con otro genotipo de otra población de la misma  especie, lo que puede ocurrir cuando la autogamia no es absoluta.



Teoría de las líneas puras



Como ya se vio en el tema de la base mendeliana de la variación continua, Johanssen  estudió el efecto de la selección para el carácter “peso de la semilla” en una variedad  comercial de judía llamada “Princesa”. Cultivando por separado las descendencias de  19 semillas diferentes en peso, del lote original obtuvo 19 líneas puras.  Observó que:



- Cada línea mostraba un peso medio característico que variaba entre 0,35 g y  0,65 g.
- Cada línea presentaba una distribución continua normal, pero con una variabilidad menor que la que presentaba la población original de la  variedad.



- Las descendencias de semillas de diferentes tamaños, de una misma línea tenían igual peso medio y éste era diferente al de otras líneas. Las  variaciones de fenotipo dentro de una línea se debían al ambiente y no al  genotipo.



Si partimos de una variedad autógama heterogénea (formada por distintos genotipos) éstos serán homocigóticos. Un método para mejorar esta variedad será   seleccionar de entre estos genotipos homocigóticos los que sean superiores. Por  ejemplo seleccionar dentro de la variedad Princesa la línea 1, que tiene un peso  promedio de 0,64 g. Sin embargo, una vez que tengamos aislada una línea pura  superior, seleccionar dentro de esta línea no tiene sentido. Todas las plantas de esta  línea tienen el mismo genotipo, la superioridad o inferioridad depende del ambiente. La  selección de las plantas superiores dará lugar a una descendencia con un peso promedio  igual al de la población original (0,64 g). Por tanto se puede concluir que no habrá  respuesta a la selección (h2 = 0, R = 0).



En conclusión: una línea pura puede definirse como la progenie de una planta  única obtenida por autofecundación. En poblaciones autógamas pueden existir “n”  Mejora de plantas autógamas  líneas puras y una vez obtenidas, se puede seleccionar entre unas u otras, pero no tiene  sentido seleccionar entre individuos de una misma línea con el mismo genotipo porque  las variaciones observadas dentro de cada línea son debido a efectos ambientales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada